A menos de tres meses de que comience el Mundial de Sudáfrica, el ambiente de la gran fiesta del fútbol ya empieza a caldearse. Y como en toda buena fiesta que se precie, la música no puede faltar, así que aquí os dejo la canción que los cantautores Marwan y Luis Ramiro han compuesto para animar a la Selección Española. ¡Que la disfrutéis!
31 mar 2010
3 mar 2010
Un grupo en la mochila
Andrea tiene 22 años, estudia Turismo en la URJC de Fuenlabrada y disfruta recorriendo su ciudad, su Madrid, con sus amigas mientras intentan arreglar el mundo todas juntas. Tiene dos grandes pasiones: viajar y la música pop, tanto internacional como nacional. Se ha pasado los últimos años uniendo esas dos pasiones y todo gracias al grupo El Canto del Loco, a quienes ha seguido, con mucho gusto, por lo largo y ancho de la geografía española.
- ¿A cuántos conciertos de ECDL calculas que has ido? Y confiesa… ¿cuántos han sido fuera de Madrid?
- Creo que he ido a cerca de sesenta conciertos y casi la mitad han sido fuera de Madrid, mi ciudad.
- ¿Y no llegabas a cansarte? ¿No te saturaban?
- Jamás me cansaron, cada uno era diferente, he llegado a ir a cuatro seguidos con sólo un día de descanso entre medias y no me saturaban, es como ver un partido de fútbol cada noche.
- Imagino que seguir al grupo por toda España te habrá supuesto muchos gastos... ¿Merece tanto la pena?
- A mí sí me ha merecido la pena, desde el primer momento. Era como unas mini vacaciones con tus amigas en otra ciudad, viendo a más amigas, conociendo sitios nuevos y disfrutando de un concierto. Intentábamos que siempre fuera lo más barato posible todo y si nos teníamos que desplazar a otra ciudad, que no coincidieran en el mismo mes para notar menos los gastos.
- ¿Y qué te decían tus padres, por ejemplo? ¿O tus amigos?
Mi padre no lo entiende mucho y mi madre ya lo tiene asumido y lo ve como una rutina más para mí. Mucha gente nos llama frikis, que sólo vamos porque el cantante es guapo y demás calificativos típicos de esta situación, pero bueno, yo siempre digo que el fútbol también permite este tipo de locuras y nadie dice nada. Quien no está dentro, no lo entiende.
- Supongo que habrá mil anécdotas... ¿Puedes contarme alguna?
- Un gran momento fue en Valladolid, fuimos a verles al hotel y David salió al balcón con la guitarra a tocar algo y yo me dediqué a tirarle moneditas cual espectadora en pleno Retiro. Luego, buscó las monedas en la calle. Dani al llegar a una rueda de prensa, sin que nadie le viera y mucho menos le preguntara, bajó la ventanilla del coche y gritó a los cuatro vientos que iba a aparcar, cómo si a los demás nos importara. Y con Chema... encontrártele por la calle y que en un momento te enseñe la compra que ha hecho en el súper sin dejarte hablar apenas. O también una vez en una entrevista de radio, ellos bajaban en el ascensor y nosotras andando y, aunque parezca increíble, hicimos una mini competición de quien llegaba antes a la planta baja. Lógicamente, ganaron ellos.
- Algún concierto en alguna determinada ciudad tendrá un significado especial para ti... ¿Cuál y por qué?
- El de San Roque (Cádiz) el 20 de julio de 2006 fue muy especial, se enteraron de que era mi cumpleaños y me dedicaron una canción y luego me cantó todo el campo de fútbol el Cumpleaños Feliz.
- A lo largo de todos estos años siguiéndoles, habrás tenido la oportunidad de tenerles cerca y charlas con ellos. ¿Cómo son en persona?
- Son muy sencillos, de la calle. De Dani siempre se dice que es un chulo y prepotente, pero para nada, es como si de un niño se tratase, muy cariñoso y atento. Todo ellos son muy respetuosos siempre y cuando tú les trates de la misma manera y no creo que la fama se les haya subido a la cabeza. David es más tímido, le cuesta más hablar con la gente a no ser que ya le hayas visto más veces y Chema es como un libro abierto que cada día te cuenta una historia diferente y a veces sin venir a cuento.
- Y por el camino, ¿te has encontrado a mucha gente que, como tú, no se piensa dos veces lo de preparar la maleta e irse de gira con 'los locos'?
- Sí, a bastantes diría yo. Normalmente cuando hay un concierto lo preparamos con antelación, miramos las fechas y estudiamos cuál nos puede salir más económico y a cual podemos ir todas.
- Y ahora que ellos se han tomado un descanso... ¿a qué dedicas el tiempo libre? ¿Te aburres?
- Sigo haciendo las mismas cosas que cuando había gira. Continúo estudiando y trabajando los fines de semana, saliendo con mis amigos. Hago lo mismo, lo único que viajo menos.

Andrea con Dani Martín, vocalista de ECDL
- ¿A cuántos conciertos de ECDL calculas que has ido? Y confiesa… ¿cuántos han sido fuera de Madrid?
- Creo que he ido a cerca de sesenta conciertos y casi la mitad han sido fuera de Madrid, mi ciudad.
- ¿Y no llegabas a cansarte? ¿No te saturaban?
- Jamás me cansaron, cada uno era diferente, he llegado a ir a cuatro seguidos con sólo un día de descanso entre medias y no me saturaban, es como ver un partido de fútbol cada noche.
- Imagino que seguir al grupo por toda España te habrá supuesto muchos gastos... ¿Merece tanto la pena?
- A mí sí me ha merecido la pena, desde el primer momento. Era como unas mini vacaciones con tus amigas en otra ciudad, viendo a más amigas, conociendo sitios nuevos y disfrutando de un concierto. Intentábamos que siempre fuera lo más barato posible todo y si nos teníamos que desplazar a otra ciudad, que no coincidieran en el mismo mes para notar menos los gastos.
- ¿Y qué te decían tus padres, por ejemplo? ¿O tus amigos?
Mi padre no lo entiende mucho y mi madre ya lo tiene asumido y lo ve como una rutina más para mí. Mucha gente nos llama frikis, que sólo vamos porque el cantante es guapo y demás calificativos típicos de esta situación, pero bueno, yo siempre digo que el fútbol también permite este tipo de locuras y nadie dice nada. Quien no está dentro, no lo entiende.
- Supongo que habrá mil anécdotas... ¿Puedes contarme alguna?
- Un gran momento fue en Valladolid, fuimos a verles al hotel y David salió al balcón con la guitarra a tocar algo y yo me dediqué a tirarle moneditas cual espectadora en pleno Retiro. Luego, buscó las monedas en la calle. Dani al llegar a una rueda de prensa, sin que nadie le viera y mucho menos le preguntara, bajó la ventanilla del coche y gritó a los cuatro vientos que iba a aparcar, cómo si a los demás nos importara. Y con Chema... encontrártele por la calle y que en un momento te enseñe la compra que ha hecho en el súper sin dejarte hablar apenas. O también una vez en una entrevista de radio, ellos bajaban en el ascensor y nosotras andando y, aunque parezca increíble, hicimos una mini competición de quien llegaba antes a la planta baja. Lógicamente, ganaron ellos.
- Algún concierto en alguna determinada ciudad tendrá un significado especial para ti... ¿Cuál y por qué?
- El de San Roque (Cádiz) el 20 de julio de 2006 fue muy especial, se enteraron de que era mi cumpleaños y me dedicaron una canción y luego me cantó todo el campo de fútbol el Cumpleaños Feliz.
- A lo largo de todos estos años siguiéndoles, habrás tenido la oportunidad de tenerles cerca y charlas con ellos. ¿Cómo son en persona?
- Son muy sencillos, de la calle. De Dani siempre se dice que es un chulo y prepotente, pero para nada, es como si de un niño se tratase, muy cariñoso y atento. Todo ellos son muy respetuosos siempre y cuando tú les trates de la misma manera y no creo que la fama se les haya subido a la cabeza. David es más tímido, le cuesta más hablar con la gente a no ser que ya le hayas visto más veces y Chema es como un libro abierto que cada día te cuenta una historia diferente y a veces sin venir a cuento.
- Y por el camino, ¿te has encontrado a mucha gente que, como tú, no se piensa dos veces lo de preparar la maleta e irse de gira con 'los locos'?
- Sí, a bastantes diría yo. Normalmente cuando hay un concierto lo preparamos con antelación, miramos las fechas y estudiamos cuál nos puede salir más económico y a cual podemos ir todas.
- Y ahora que ellos se han tomado un descanso... ¿a qué dedicas el tiempo libre? ¿Te aburres?
- Sigo haciendo las mismas cosas que cuando había gira. Continúo estudiando y trabajando los fines de semana, saliendo con mis amigos. Hago lo mismo, lo único que viajo menos.

Andrea con Dani Martín, vocalista de ECDL
25 feb 2010
La joya de la corona (I)
En Londres hay mucho que ver: el archifotografiado Big Ben, Buckingham Palace, la abadía de Westminter, Candem Town -para recorrerlo una y mil veces-, el Soho y su ambiente nocturno, Picadilly, el lujoso centro comercial Harrods, Trafalgar Square –si eres español, ¡no olvides escupir junto a la estatua de Nelson!-, Kensington Gardens y Hyde Park, el London Bridge y barrios como Chelsea. Y mucho más.

Por supuesto, todo amante del arte –y, en realidad, también quien no lo sea- no puede pasar por la capital del Támesis sin visitar el British Museum, donde puedes encontrar desde los restos del Mausoleo de Halicarnaso hasta Los girasoles de Van Gogh, pasando por la piedra Rosetta. Pero si eres de esos curiosos que disfrutan en sus viajes de los recovecos menos turísticos de los lugares que visitan, ahí van cinco nombres que debes apuntarte si te dejas caer por Londres: King's Cross, The Travel Bookshop, Covent Garden, Baker Street y, por supuesto, Abbey Road.
En la estación de King's Cross podrás encontrar el andén y ¾ en el que el mago adolescente Harry Potter cogía el tren que le llevaba a Hogwarts. Foto de rigor. La librería The Travel Bookshop, con su escaparate azul, es mundialmente conocida por la película que lleva el nombre del barrio en el que se encuentra, Notting Hill. Además de pisar el espacio en el que Julia Roberts se enamora perdidamente de Hugh Grant, puedes encontrar filas y filas de casas con las fachadas de colorines y tiendas de segunda mano en las que encontrar los objetos más variopintos que puedas imaginar. El mercado de Covent Garden, donde puedes encontrar todo tipo de tiendas, pubs y restaurantes, es uno de los lugares más bellos de todo Londres. Allí podrás degustar –porque son un auténtico manjar- las mejores jacked potatoes (patatas asadas rellenas con los ingredientes que más te gusten) de toda la ciudad. En Baker Street vivió, porque así lo quiso la imaginación de Sir Arthur Conan Doyle, el detective más famoso de la literatura: Sherlock Holmes. Ya en las paredes de la estación de metro de esta calle puedes encontrar la silueta de Holmes, siempre acompañado de su pipa. Ya en la calle, te recibe una estatua del popular detective y en el número 221b -que en realidad no existía- podrás encontrar un museo dedicado al fiel compañero del doctor Watson.
Y Abbey Road… ¿Qué decir de Abbey Road? Es, sin duda, uno de los emblemas musicales de Londres y todo gracias a los Beatles. Esta calle londinense se hizo famosa cuando los cuatro de Liverpool la eligieron como escenario para la portada del disco que llevaba por título el nombre de la calle, donde se encontraban los estudios en los que el grupo grabó sus últimos trabajos.

Imágenes: Iris M. Vázquez, http://escucha.universiablogs.net
Fuentes: http://www.viajaralondres.com, http://www.farodevigo.es/sociedad-cultura/2010/02/24/abbey-road--santuario-musical/414701.html
Por supuesto, todo amante del arte –y, en realidad, también quien no lo sea- no puede pasar por la capital del Támesis sin visitar el British Museum, donde puedes encontrar desde los restos del Mausoleo de Halicarnaso hasta Los girasoles de Van Gogh, pasando por la piedra Rosetta. Pero si eres de esos curiosos que disfrutan en sus viajes de los recovecos menos turísticos de los lugares que visitan, ahí van cinco nombres que debes apuntarte si te dejas caer por Londres: King's Cross, The Travel Bookshop, Covent Garden, Baker Street y, por supuesto, Abbey Road.
En la estación de King's Cross podrás encontrar el andén y ¾ en el que el mago adolescente Harry Potter cogía el tren que le llevaba a Hogwarts. Foto de rigor. La librería The Travel Bookshop, con su escaparate azul, es mundialmente conocida por la película que lleva el nombre del barrio en el que se encuentra, Notting Hill. Además de pisar el espacio en el que Julia Roberts se enamora perdidamente de Hugh Grant, puedes encontrar filas y filas de casas con las fachadas de colorines y tiendas de segunda mano en las que encontrar los objetos más variopintos que puedas imaginar. El mercado de Covent Garden, donde puedes encontrar todo tipo de tiendas, pubs y restaurantes, es uno de los lugares más bellos de todo Londres. Allí podrás degustar –porque son un auténtico manjar- las mejores jacked potatoes (patatas asadas rellenas con los ingredientes que más te gusten) de toda la ciudad. En Baker Street vivió, porque así lo quiso la imaginación de Sir Arthur Conan Doyle, el detective más famoso de la literatura: Sherlock Holmes. Ya en las paredes de la estación de metro de esta calle puedes encontrar la silueta de Holmes, siempre acompañado de su pipa. Ya en la calle, te recibe una estatua del popular detective y en el número 221b -que en realidad no existía- podrás encontrar un museo dedicado al fiel compañero del doctor Watson.
Y Abbey Road… ¿Qué decir de Abbey Road? Es, sin duda, uno de los emblemas musicales de Londres y todo gracias a los Beatles. Esta calle londinense se hizo famosa cuando los cuatro de Liverpool la eligieron como escenario para la portada del disco que llevaba por título el nombre de la calle, donde se encontraban los estudios en los que el grupo grabó sus últimos trabajos.

Imágenes: Iris M. Vázquez, http://escucha.universiablogs.net
Fuentes: http://www.viajaralondres.com, http://www.farodevigo.es/sociedad-cultura/2010/02/24/abbey-road--santuario-musical/414701.html
12 feb 2010
¡Mira, mira! (IV)
Lo de bailar agarrados en Argentina ha terminado por convertirse en un auténtico espectáculo. Cuando uno viaja a la patria de Maradona resulta complicado que no se le vayan los pies al ritmo de un buen tango. Claro que son pocos los capaces de moverse así...
1 feb 2010
Con Eurovisión a cuestas
No acabo de entender por qué este país tiene esa extraña necesidad de demostrarle al resto de universo que sabe reírse de sí mismo. Ojo, que yo esa habilidad la considero toda una virtud si de personas hablamos: contigo mismo nunca se te acabará el cachondeo, eso está claro. Sin embargo, la cosa cambia cuando hablamos de un país y del resto del mundo. Me parece más una lacra que una virtud. Estos días ha vuelto a sonar mi alamar de 'tu país se está volviendo loco' a raíz de las idas y venidas para elegir a nuestro próximo reprensentante en Eurovisión. Aún recuerdo aquel año en que a mi abuela le habíamos regalado un frigorífico nuevo por el Día de la Madre y mis padres se emperraron en ir a ver si había quedado mono en la cocina justamente la noche del Festival de Eurovisión. Yo me preguntaba por qué tenía que ir a casa de mi abuela a ver un electrodoméstivo que, para más inri, era exactamente igual que el que había en mi cocina. A pesar de que entre mi casa y la de mi abuela hay, más o menos, cincuenta metros, me aterrorizada la idea de perderme la actuación española que a un 4º sin ascensor yo tardaba mucho en subir, que tenía las piernas muy cortas.
Finalmente, mientras mis padres analizaban cada milímetro de un frigorífico que ya debían conocerse de memoria, yo me emocionaba con la actuación de Marcos Llunas. No recuerdo la canción ni en qué puesto quedó, pero anda que no estaba yo feliz viéndole por la tele.
El caso es que ya no siento esa ilusión por Eurovisión. Será que me he hecho mayor y ahora entiendo todos los entresijos del popular festival. O que prefiero ver al Chikilicuatre conversando con Buenafuente. O que a Karmele sólo me entran ganas de decirle aquello mismo que un buen día le dijo Mariñas. Puede que en el fondo seamos los más listos y los únicos decididos a devolverle a Eurovisión en carácter de espectáculo que siempre tuvo. Aunque puede que no hayamos elegido la mejor manera. Que reírse de uno mismo -y un poquito de los demás, ya de paso- está bien, pero sin pasarse. Nada es lo mismo desde Sergio. Dalma, claro.
Finalmente, mientras mis padres analizaban cada milímetro de un frigorífico que ya debían conocerse de memoria, yo me emocionaba con la actuación de Marcos Llunas. No recuerdo la canción ni en qué puesto quedó, pero anda que no estaba yo feliz viéndole por la tele.
El caso es que ya no siento esa ilusión por Eurovisión. Será que me he hecho mayor y ahora entiendo todos los entresijos del popular festival. O que prefiero ver al Chikilicuatre conversando con Buenafuente. O que a Karmele sólo me entran ganas de decirle aquello mismo que un buen día le dijo Mariñas. Puede que en el fondo seamos los más listos y los únicos decididos a devolverle a Eurovisión en carácter de espectáculo que siempre tuvo. Aunque puede que no hayamos elegido la mejor manera. Que reírse de uno mismo -y un poquito de los demás, ya de paso- está bien, pero sin pasarse. Nada es lo mismo desde Sergio. Dalma, claro.
26 ene 2010
¡Asssúcarrrrr!
Aquel 30 de diciembre de 1939 en La Habana se bailaba mientras Europa se resquebrajaba con la II Guerra Mundial. Nacía el cabaret Tropicana, conocido como 'el paraíso bajo las estrellas', que, con el tiempo, se convertiría en el night club más famoso de toda América. Ron, ritmo y sabor se dan cita desde entonces entre las cuatro paredes de este local que se sirve de la vegetación de sus alrededores para darle más espectacularidad a sus números musicales y que tiene entre sus filas, según dicen, a lo mejor de las mujeres mulatas del mundo. Por sus escenarios han pasado los más grandes de la música cubana: Celia Cruz, Benny Moré, Rosita Fornés y un largo etcétera. No hay mejor sitio en La Habana para disfrutar de la música y el folklore cubanos: 200.000 turistas al año dan buena muestra de ello.
En Cuba uno puede relajarse en las cristalinas aguas de Varadero, contemplar los restos semisumergidos de la flota del Almirante Cervera que recuerdan la Guerra hispano-cubana de 1898 en Santiago, perderse por las calles de Trinidad y pasear entre los rincones más bellos -y hay unos cuantos: el Malecón, la Plaza de la Revolución y La Rampa, por citar algunos- de la siempre en movimiento Ciudad de la Habana. Y, después de todo eso, lo mejor es hacer una parada en Tropicana y dejarse llevar por el más puro son cubano.
Fuentes: El Universal, Web de Tropicana
En Cuba uno puede relajarse en las cristalinas aguas de Varadero, contemplar los restos semisumergidos de la flota del Almirante Cervera que recuerdan la Guerra hispano-cubana de 1898 en Santiago, perderse por las calles de Trinidad y pasear entre los rincones más bellos -y hay unos cuantos: el Malecón, la Plaza de la Revolución y La Rampa, por citar algunos- de la siempre en movimiento Ciudad de la Habana. Y, después de todo eso, lo mejor es hacer una parada en Tropicana y dejarse llevar por el más puro son cubano.
Fuentes: El Universal, Web de Tropicana
18 ene 2010
Sin salir de casa
Marshall McLuhan, prestigioso teórico de la comunicación del siglo pasado, decía que en la llamada 'era de la información' -en la que nos encontramos inmersos actualmente- podemos estar sentados en nuestro sofá y, mientras nuestro cuerpo deja su huella en los cojines, nuestra mente puede estar a la vez en tres sitios diferentes o en diez o en veinte, incluso puede que en cincuenta. Así que acomódate y disfruta...
NUEVA YORK
COPENHAGUE
MADRID
NUEVA YORK
COPENHAGUE
MADRID
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
¡Sígueme aquí!
Derechos y tal...

Si volvieran los Platero by Iris M. Vázquez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-Compartir bajo la misma licencia 3.0 España License.

