El coche circulaba tranquilo por la carretera vecina al río. La muchacha lo conducía igual que si ese fuera su único cometido en la vida, apenas presionando el volante en las revueltas, tocando suavemente los pedales mientras movía el cuerpo al sonido de la música de Police, Every move you make, I'll be watching you... Tan guapa, con su largo pelo oscuro agitándose en el aire arremolinado entre las ventanillas abiertas y el vestido lleno de flores, igual que las cortinas de cretona en el salón de una vieja dama inglesa. Vista así, parecía una chica feliz...

19 dic. 2009

Turín, esa gran desconocida (I)

«Se questa guida fosse una guida a una città come un'altra, l'Intro starebbe prima della Cronologia. Ma questa è una guida a Torino. E Torino è Torino. Non è una città come un'altra». Así comienza 'Torino è casa mia', de Giuseppe Culicchia. Y tiene toda la razón. Turín no es una ciudad como cualquier otra, no. Limita al sur con el pedacito de mar Mediterráneo que baña Génova, al este con Milán -lo de que sea una de las capitales mundiales de la moda es discutible-, al oeste con Francia y si miras hacia el norte se te pone la sonrisa blanco Alpes.

En Turín, al norte de Italia, no se ven muchas estrellas y no pasa nada, uno no se pierde, si quieres encontrarte no necesitas la estrella Polar, busca en el cielo el pico de la Mole Antonelliana y en un segundo sabrás dónde te encuentras. Con casi 200 metros de altura -casi nada-, es el principal símbolo arquitectónico de la ciudad –y, además, echa un ojo a las monedas de dos céntimos italianas, ¿qué ves?-. Construida a finales del siglo XIX por el arquitecto Alessandro Antonelli -de ahí su nombre-, originariamente fue diseñada para ser una sinagoga judía, pero Antonelli realizó modificaciones en los planos iniciales que no gustaron mucho a los judíos, por lo que el proyecto fue suspendido. Finalmente, los judíos consiguieron construir su sinagoga en otro lugar -callejea por los alrededores de la estación de Porta Nuova y quizá te lleves una sorpresilla- y Antonelli retomó su trabajo, terminando esta auténtica mole imprescindible de visitar si pisas Turín. Desde hace nueve años alberga en su interior Il Museo Nazionale del Cinema, considerado el más importante de todo el país. Si te pasas por la Mole podrás disfrutar también de una vista panorámica de toda la -preciosa- ciudad gracias a un ascensor que permite acceder a la parte más alta del edificio. Cuidadito si sufres de vértigo.
Hablando de museos, no dudes en visitar el Museo Egipcio de Turín, considerado el segundo en importancia tras el de El Cairo. Quince salas divididas en tres plantas llenitas de antigüedades egipcias lo atestiguan. Al lado del museo puedes encontrar el Palacio de Carignano, y no muy lejos tienes una de las plazas más importantes de la ciudad -y de plazas, Turín anda sobrada-: Piazza Castello -en italiano suena mucho mejor, ¿verdad?-. Recorriendo Via Po podrás llegar a uno de los lugares más bonitos de toda la ciudad.


De camino, eso sí, tendrás que sortear coches, tranvías, autobuses y bicicletas, pero las vistas al otro lado merecen tanto riesgo. Vittorio Veneto. Plaza bonita -y amplia- donde las haya. Y ahí es donde recuerdas la típica pregunta de crucigrama de periódico: río europeo, dos letras.
El Po. Se presenta revoltoso, casi travieso, entre puentes con flores y estatuas y permanentemente custodiado por la Iglesia de la Gran Madre de Dios, un edificio inspirado en el Panteón de Agrippa de Roma.


Continuará...


Fotografías: Iris M. Vázquez

5 comentarios:

  1. Muy bueno el blog, sobre todo lo digo porque este año frecuento esas tierras y es bonito recordarlo ahora que he regresado a España 'per Natale'. Al final va a ser buena la idea de vuestra profe, jaja

    Giovanni Pedrajas

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  2. Me encantaria ir a ver este sitio, me arrepentí el año pasado, cuando tuve la oportunidad. Pero es verdad que da gusto conocer un lugar por los detalles de la mano de alguien que sabe lo que ha visto y lo escribe. Odio esas guías de viajes o esas agencias que te venden un sitio como el lugar más maravilloso del mundo y luego en realidad no han estado. VIAJAR ES DIFERENTE PARA CADA UNO. Cada ciudad, cada cultura, es un mundo y todas...tienen algo de encanto.

    Paula

    PD: Aprovecho para señalar en este blog, por que soy muy seguidora y me hace ilusión, que mañana es mi aniversario(4años) lo celebraremos..como siempre...CON CHAMPAGNE

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  3. con Champagne y lo que se tercie! =)

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  4. Que recuerdos de la visita que hice a Turín, sigue transportándonos in tutto il mondo, un bso!

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  5. deberíamos volver... y no tardando mucho... o buscar un nuevo rincón que conocer, que para CUBA aún nos queda muchos... =)

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